La fractura de nuestra sociedad.
La sociedad española no es una sociedad unida, solidaria ni hermanada. Estamos profundamente divididos y separados por muy profundos abismos en diferentes facciones. Tenemos a los de izquierdas, a los de derechas, a los nacionalistas, etc.
El problema es que no hablo de tener diferencias de ideas. Hablo de sentirse realmente superior social o moralmente a los demás, a los del otro bando.
He oído decir que esto es un sentimiento heredado de cuando la guerra civil, de cuando los rojos y los republicanos, pero yo no estoy seguro. No sé si aquello nos queda ya un poco lejos para que sirva como excusa hoy en día.
Para los que estoy seguro de que no es excusa es para la clase política española. Aquí se puede criticar a casi todos. Los políticos en España, en general, apenas hacen un esfuerzo serio por intentar atraer a votantes “del enemigo”, por no mencionar a los que gobiernan, que normalmente se dedican a aprobar medidas y leyes del gusto de los que les votan y desprecian absolutamente a los demás.
Lo que hacen los políticos en España es intentar enfrentarnos unos a otros, provocar un sentimiento virulento de rabia mutua, agrandar todo lo que pueden el abismo que nos separa, porque todo esto les hace ganar votos. Y nada importa a los políticos españoles, más que los votos.
El político típico entiende que necesita movilizar a “sus” votantes y tratar de desanimar a los votantes “del enemigo”. Influyendo sobre el absentismo propio y ajeno es como se ganan las elecciones en este país.
Algún día, creo que muy lejano, los votantes seremos “democráticamente maduros” y votaremos en función de la honestidad y el buen hacer de nuestros gobernantes. No será el “lado” en el que están el que decida si les votamos o no.
¿Cuantos de vosotros habéis votado a dos partidos de ideologías opuestas? ¿Por qué lo habéis hecho?

Vie, Dic 26, 2008
Política, Sociedad