La Píldora del Día Después.
Hace días que vengo pensando escribir un artículo sobre este tema, pero no me había decidido un poco por la necesidad de meditar bien los pros y los contras de cada enfoque y un poco porque esperaba una cierta “rectificación” o “matización” por parte del gobierno.
La ministra Trinidad Jiménez anunció hace ya unos días que la píldora postcoital, la llamada “píldora del día después”, se venderá en farmacias y sin receta.
Estoy en contra.
Evidentemente es bueno que haya un control de natalidad y es bueno que las jóvenes puedan prevenir el embarazo si así lo desean. Yo, por lo menos, así lo creo.
Pero, ¿es bueno que no haya ningún control médico? Es una bomba de hormonas peligrosa si se toma más de una cada cinco meses. Si incluso insiste la ministra Trinidad Jiménez en que es otro sistema anticonceptivo más, ¿creemos que nuestras jóvenes y adolescentes van a respetar estos plazos y a cuidad de su salud?
¿Es normal que no te den la píldora anticonceptiva sin receta y la del día después sí?
Si a esto le añadimos el tema de la posición social y económica, lo entiendo menos. Puedes tener relaciones todos los fines de semana sin protección si tienes veinte euros de sobra (o los tiene tu novio). Si no, si eres de los que tienen dificultades para llegar a fin de mes, entonces te quedas embarazada. ¿No sería mejor que fuera gratuita en los centros de salud pero con control médico? Accesible para TODOS pero con RESPONSABILIDAD.
Perdón por las mayúsculas.
Desde un punto de vista más educacional… ¿haz lo que quieras que ya se arreglará después? Y eso de ser responsable, prevenir en lugar de lamentar, etc. ¿es que no es “progre”?
Desde el punto de vista del control de enfermedades venéreas… ¿van a usar más o menos preservativos los jóvenes a partir de ahora?
Desde un punto de vista cultural y en el ámbito de las relaciones de pareja… bueno, uno de los dos se quita el condón y el otro se mete un bombazo hormonal. Mmmm, ¿soy el único al que esto le parece terriblemente machista? Me imagino que Trinidad Jiménez no es machista ni aprobaría nada que perjudicara a las mujeres, pero nunca se sabe.
Mis conclusiones:
- Bueno para el control de la natalidad y reducción de embarazos no deseados, pero podría haberse hecho con control médico y sería mejor.
- Perjudicial para la salud del conjunto de las jóvenes.
- Absurdo e injusto comparado con la píldora anticonceptiva, que exige receta obligatoria.
- Beneficioso (si es que lo es) para clases altas y jóvenes con dinero.
- Mensaje educacional equivocado. La prevención es mejor.
- Producirá un aumento de contagios de enfermedades de transmisión sexual.
- Él se quita el preservativo, ella arriesga su salud. Caminamos hacia atrás.
He encontrado un estracto de las contraindicaciones que aparecen al final del folleto de esta pastilla. Aquí os lo dejo.
Entre los posibles efectos secundarios de este medicamento están los trastornos gastrointestinales: nauseas, diarrea y vómitos. También los hay nerviosos, como el dolor de cabeza y mareos. Y ginecológicos: retraso en la menstruación sangrado vaginal y manchado.En el prospecto de uno de estos medicamentos, el Postinor 1500, se especifica claramente que “no está recomendado para su uso en niñas ya que los datos disponibles en adolescentes menores de 16 años son muy limitados.”
También he leído que estudios realizados en el año 2004 en Inglaterra señalan que “la difusión de este tipo de fármacos entre adolescentes aumenta considerablemente el índice de embarazos pues aumenta la sensación de seguridad ante relaciones sexuales promiscuas”.
Como anécdota os cuento lo que le pasó a una amiga mía. Tuvo relaciones, se le rompió el preservativo y fue a un centro de salud. Atendida por un médico y con todos los controles le dieron la pastillita. Lo pasó tan mal con dolores, sangrados, mareos y naúseas durante tres o cuatro días que dijo algo así como que “nunca más volvería a f….r” y que si lo hiciera “antes le ponía (al chico) tres condones uno encima de otro”.

Jue, may 21, 2009
Destacado, Sociedad